¿Has escuchado que con la nueva reforma laboral ya no se pueden hacer contratos temporales?

La nueva reforma laboral ha dado mucho del que hablar, principalmente con el debate de si se han acabado y extinguido los contratos temporales, pero esto no se así, podríamos decir que se han acabado los contratos temporales tal y como los conocíamos antes.

Entonces ¿Qué cambios ha habido en los contratos?

Podemos afirmar es que desde el 30 marzo de este año ya no se pueden realizar contratos por obra o servicio determinado, y que solo se podrá realizar contratos de trabajo de duración determinada por circunstancias de la producción o para sustituir trabajadores de la plantilla.

No lo acabo de entender… ¿En qué casos?

A raíz de la reforma laboral han surgido dos modalidades de contratación de este tipo:

Por un incremento en la producción ocasional e imprevisible que, tratándose de la actividad normal de la empresa, genere un desajuste temporal entre la ocupación estable disponible y la que se requiere, con una duración máxima de seis meses ampliable por convenio colectivo a doce meses.

Un claro ejemplo sería una empresa que fabrica productos y que, ocasionalmente recibe un incremento de pedidos muy superior al volumen normal de la empresa, esto ocasiona un desajuste imprevisible.

Dentro de esta modalidad, también tenemos la opción de utilizarlo para sustituir el periodo de vacaciones de trabajadores de la empresa que no pueden ser suplidos por trabajadores de la plantilla.

El otro modalidad se trata del contrato para atender situaciones ocasionales, previsibles y que tengan una duración reducida y delimitada, con una duración no superior a 90 días durante el año y no pudiendo ser continuados.

Por ejemplo sería el caso de una empresa que se dedica a realizar obras de teatro y necesita una persona extra en la taquilla. En este caso es una situación ocasional, previsible y reducida en el tiempo.

En Prat Mora somos una asesoría laboral por lo cual, te invitamos a contactarnos y enviarnos tu consulta sin compromiso.

¿Qué pasa si cada temporada tengo un aumento del volumen de la actividad?

En el supuesto que el aumento temporal del volumen de la actividad de la empresa se repitiera cada temporada, se tendría que utilizar una modalidad contractual diferente a la temporal, como sería el contrato fijo-discontinuo.

Un claro ejemplo sería una tienda de ropa que durante la campaña de Navidad incrementa sus ventas. Este incremento de ventas durante ese período es previsible y se repite cada año, puesto que se sabe con certeza que durante este periodo habrá un incremento del volumen de la actividad.

Otro ejemplo seria el caso de un restaurante que en la temporada de verano, Navidad y semana santa aumenta su actividad.

No tengo un desajuste temporal que genere un incremento ocasional e imprevisible. ¿Qué puedo hacer ahora?

Las opciones que tienes son claras: indefinido o fijo-discontinuo. Si no se ajusta a ninguno de los contratos temporales que hemos comentado anteriormente las únicas opciones son hacer un contrato indefinido o un fijo-discontinuo, este último si el aumento temporal se repitiera durante una o varías temporadas en el año.

Si no estás seguro de qué contrato hacer, te asesoramos de la mejor manera que se ajuste a tus necesidades contractuales.